El concesionario y el servicio financiero
Hoy en día, muchos concesionarios, p.e. los concesionarios Volkswagen, ofrecen una amplia gama de facilidades y soluciones flexibles e innovadoras para que puedas acceder al coche que deseas adquirir. Los servicios financieros profesionales son las herramientas básicas de tu conveniencia para encontrar lo que buscas. Los distintos planes pueden abarcar desde una simple financiación, hasta planes de leasing y renting, y están diseñados tanto para particulares como para empresas. Debes asegurarte de encontrar no solamente el coche que deseas, sino las mejores condiciones de financiación.
Generalmente la forma de acceder al automóvil deseado es realizando un pequeño anticipo y luego acordando una financiación programada acorde a tus posibilidades. Otras fórmulas como el leasing te ofrecen la oportunidad de un alquiler con derecho a compra.
El leasing es un contrato por el cual, se puede usar un vehículo a cambio del pago de cuotas de alquiler durante un plazo especifico, al término del cual tienes la opción de comprar el coche alquilado pagando un precio determinado,devolverlo o renovar el contrato. El precio a pagar, llamado “residual”, surge del cálculo de la diferencia entre el precio establecido inicialmente entre ambas partes (más intereses y gastos), menos las cantidades abonadas al concesionario. Si no se ejerce la opción de adquirir el bien, deberás devolverlo al concesionario, salvo que el contrato se prorrogue.
Otro sistema que ofrecen algunos concesionarios de coches se llama renting, es un servicio integral que abarca todos los aspectos relacionados con el vehículo y es utilizado mayormente por empresas. La función del renting, es hacer posible la utilización del coche, no su compra. Es un contrato de alquiler a largo plazo con todos los servicios incluidos, por el cual la empresa de renting realiza la adquisición de un vehículo nuevo por pedido del cliente, y lo da a éste por un lapso determinado y con todos los gastos incluidos. La compañía de renting se ocupa de la compra, la matriculación y la entrega del vehículo. Puede incluir el pago del impuesto de circulación durante el período de vigencia del contrato, el mantenimiento periódico respetando el programa de la marca, la reparación de los daños producidos por el uso o por fallos técnicos, la sustitución de los neumáticos cuando así se requiera, la póliza del seguro a todo riesgo, asistencia en carretera 24 horas todo el año, la gestión y defensa de multas incluidos los trámites de gestoría, y un vehículo de sustitución.